Norte de Myanmar: Pyin Oo Lwin y tren a Hsipaw

Deja un comentario Escrito el: 27 diciembre, 2013
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Pyin Oo LwinPyin Oo Lwin es una pequeña ciudad a 950 metros s.n.m. situado al norte de Myanmar. Dada la cercanía con China, la comunidad ciutadana está compuesta por un 20% de chinos. Dada la imposible pronunciación de este nombre, es de alivio saber que entre los locales se conoce también como “Maymyo”.
La primera dificultad que uno se encuentra en esta zona es la de reservar un hotel, almenos en noviembre que es temporada alta. La línea telefónica a menudo no funciona y pocos hoteles tienen aún página web para reservar online, y cuando esta posibilidad está, a veces la velocidad de conexión a internet es tan lenta que resulta frustrante.
La suerte es que la mayoría de guesthouses suelen estar cercanas entre sí, lo que no evita dar unas cuantas vueltas hasta encontrar una que nos guste (también por precio, que en Myanmar, como ya hemos comentado, son más altos que en sus países vecinos). Al final nos quedamos en “Cherry Guesthouse”. No todos los hoteles aceptan extranjeros, han de tener un permiso del gobierno que no todos consiguen.

Pyin Oo Lwin es una población famosa por la producción de café, que se puede degustar y comprar en muchas tiendas del pueblo, y, hay que decir, que no está nada mal.
El mejor modo para moverse seguramente es la bici, se alquilan en varios sitios de la calle principal. No puede faltar el mercado local, situado en el centro cercano a la clock tower, lleno de puestos de fruta, pescado y, en este caso, con una música ensordecedora.

Pyin Oo Lwin tiene también un jardín botánico que no tardamos en visitar. El precio de la entrada nos parece desproporcionado respecto al precio que pagan los locales, 1000 kyat (0.80cts/€) contra 5000 kyat (3.90€), estas diferencias así escritas tan a la vista, molestan, pero la visita vale la pena, aunque sólo sea para disfrutar del silencio, de los cuidadísimos jardines y de la espléndida vista que se ve de toda la zona desde la torre que se encuentra a la derecha de la entrada principal.

Jardín Botánico

Jardín Botánico

Nos sorprenden muy positivamente estas vistas y, sinceramente, no hemos dado tanto peso a la cantidad y diversidad de flora presente, a excepción del bonito jardín de orquídeas. Si se quieren visitar los jardines con detalle, se requerirían algunas horas y no sería mala idea llevarse un picnic para comerlo alrededor del lago central, como vemos que hacen tantos locales.

Jardín Botánico

Jardín Botánico

En Pyin Oo Lwin se vuelve a otra época, a la francesa de Maria Antonietta, viendo el desfile de carros a caballo que recorren la ciudad, usados como taxi, y con los carruajes bellísimamente pintados. Es divertido verlos por todas partes, a veces en fila para transportar a grupos de turistas.

Carro de caballo utilzado como taxi

Carro de caballo utilzado como taxi

Pyin Oo Lwin también tiene un cine. Nos acercamos por curiosidad, dada la larga cola para comprar los billetes, y descubrimos un cartel que anuncia la película en proyección: “Milestone”. La nostalgia de la gran pantalla nos hace comprar dos billetes (800kyats = 65cent/€ 2 entradas) y asistimos a la última sesión de las 19.00, si bien las pocas imágenes que hay fuera promocionando la película no brillan por su profesionalidad. La película es en birmano con subtítulos en inglés, la cosa promete, nos decimos mirándonos con escepticismo… Y ¡Confirmado! La peli desde luego no pasaría el filtro ni para el festival de cine más desconocido imaginable. La trama, teóricamente de terror, se basaba en la muerte de una madre y una hija en un accidente y que vuelven, bajo la forma de espectros, a vengarse de sus asesinos. La escena más emocionante, para que os hagáis una idea del nivel, lo más emocionante ha sido la risa que nos ha producido este intento de serie B que quería parecer una película.

Experiencias cinematográficas en Myanmar aparte, lo que SÍ es imprescindible en Pyin Oo Lwin es coger el tren que lleva hasta Hsipaw. Construído durante la dominación inglesa, es un tren bastante amortizado ya, que pasa entre las montañas para alcanzar un puente de acero que es una auténtica obra de arte británica. Este puente, tan ancho como la propia vía, une dos montañas, dejando sin aliento al que sufra de vértigo.  El tren se para un pelín antes de cruzar el puente para permitir bajar a los viajeros a hacer fotos desde el mejor punto. Durante el tiempo que el tren pasa, literalmente sobre el abismo, con las puertas abiertas durante todo el trayecto, por las que los más aventurados se asoman a tomar fotos de sus acompañantes asomados por la ventanillas, es sin duda el momento para que los de corazón delicado se queden en sus asientos.

Alucinante la vista!

Alucinante la vista!

Dónde comer:
En Pyin Oo Lwin hay excelentes cappuccinos! En la carretera que va a los jardines botánicos, hay un bar a la derecha, reconocible por ser todo de madera, donde vale la pena pararse a probarlo, así como en el “Wood land”, donde hay una wifi potentísima (y eso si que es de aprovechar en Myanmar!). No es económico, pero teniendo en cuenta lo que amortizamos la conexión, bien vale la pena.
Golden Triangle Cafe and Bakery. Tiene fama de hacer buenas pizzas, pero no podemos probarlas porque se les había terminado la masa, así que optamos por una hamburguesa que tampoco está nada. No tiene wifi.

Dónde dormir:

Cherry Guesthouse. 20 $ la habitación doble con baño (sin desayuno). La recepción no promete mucho (aunque llama la atención su cámara de seguridad) pero la habitación es bastante amplia, sobretodo si os dan la que queda de frente a las escaleras en la 2a planta.

Foto di Pyn Oo Lwin

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