Luang Prabang

Deja un comentario Escrito el: 12 noviembre, 2013
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Luang Prabang

Luang Prabang

Todo es cuestión de expectativas. Y las de Luang Prabang eran muy altas, tan pocos lugares en Asia tenían una opinión tan unánime en positivo. Así que nos habíamos creado ya una serie de imágenes sobre lo que encontraríamos y hemos de decir que el primer contacto visual con la ciudad nos desilusiona un poco, para luego ir cambiando a medida que vamos descubriendo la ciudad. Será porque la primera calle que vemos es la principal, llena de cafés y restaurantes bonitos, demasiado “tourist-oriented”.

Encontramos, después de dar varias vueltas por las calles cercanas a la Post Office, una guesthouse en una callecita algo escondida pero a dos pasos del punto de información turística de la calle principal. La habíamos leído en un blog y es bastante decente por tan sólo 60000 kips por noche; ese precio en esa zona es imbatible, todas sus vecinas no bajaban de 100000 kips.
A dos pasos, podemos ir cada noche al famoso night market de Luang Prabang, con muy buenos precios y además se puede regatear, y lo mejor es que es el único mercado de los muchos que llevamos vistos en Asia donde se puede uno parar a mirar tranquilamente de puesto en puesto sin que te agobien o persigan para que compres, sino que eres tú quien pregunta si estás interesado. En realidad esto es común en Laos, exagerando un poco casi hay que perseguir al vendedor para que te atienda y es un respiro, con nosotros desde luego funciona mejor como técnica de venta, aunque no lo hagan ni siquiera con esa intención.

El centro se puede recorrer tranquilamente a pie, pero para nosotros fue una buena idea alquilar una bicicleta de paseo (lo hicimos dos días seguidos) y cruzar al otro lado del río por el Old Bridge, por el que sólo pueden pasar bicicletas y motos, y descubrir un Luang Prabang más autóctono, con los puestos de comida ambulante en la calle a los que estamos acostumbrados, las tiendas que venden cualquier cosa imaginable, el mercado local, y una carretera que va siguiendo el sentido del río que te lleva a un pueblecito a unos 3 km de Luang Prabang, donde se pueden comprar también todo tipo de textiles y manualidades.

Los bonitos hoteles del centro de Luang Prabang

Los bonitos hoteles del centro de Luang Prabang

Es también muy agradable recorrer en bici toda la Kingkitsarath road, a orillas del Mekong, pronto por la mañana, cuando sólo se oye el canto de los pájaros, no hay turistas ni prácticamente tráfico y las mesas de los múltiples restaurantes con vistas al río están vacías. Por esta misma calle se llega al templo más importante de la ciudad, el Vat Xieng Thong (20000 kips la entrada).
Enfrente del río es donde están los hoteles más bonitos y, si hace un día nublado se crea una atmósfera a orillas del Mekong muy particular. Sentarse en uno de los cafés con vistas al río a media mañana si que permite captar esa calma algo mística por lo que es famosa la ciudad. También ayuda el gran número de templos y, en correspondencia, monjes que se pasean arriba y abajo por las calles con sus túnicas naranjas. Nosotros optamos por subir a la montaña Phou Si, desde donde se ve una buena perspectiva de la ciudad, son 320 escaleras.

En la cima de la montaña Phou Si junto con dos niños

En la cima de la montaña Phou Si junto con dos niños

Otro día, alquilamos una moto y vamos a las cascadas de Kwang Si, a unos 35 km de Luang Prabang. Se ve a muchos turistas ir con tuk tuk, pero las vistas desde la carretera son tan bonitas que si podéis, vale la pena hacerla en moto, está bien asfaltada, casi sin coches y sólo algunos turistas que hacen el trayecto en bici (también buena opción).

De camino a la cascada de Kwang Si

De camino a la cascada de Kwang Si

Con el mismo ticket de las cascadas, se ve también una reserva de osos que han salvado de manos de los cazadores.
La cascada nos sorprende en positivo por su altura y las piscinas que se forman en varios niveles, donde bañarse es una prueba para el corazón dada la temperatura helada del agua, pero no nos resistimos y disfrutamos de un refrescante baño.

¿Me tiro o non me tiro?

¿Me tiro o non me tiro?

Salimos rápido más que por la temperatura, por unos simpáticos pececitos invisibles que no paran de darnos mordiscos en los dedos de los pies. Motiva también a muchos bañistas una cuerda colgada de un árbol para tirarse al estilo tarzán, un espectáculo.

Coinciden además en la semana que estamos aquí dos festivales. Uno, para ir de compras, el Handicraft festival, donde se encuentran puestos de todos los rincones de Laos a vender sus productos y se puede ver lo extenso de la artesanía local. Por supuesto, lo que más abunda son los textiles de seda, siendo tradicional que casi todas las famílias tengan un telar donde hacen fila por fila, hilo por hilo, auténticas obras de arte.

¿Como no comprar esta preciosidad hecha a mano?

¿Como no comprar esta preciosidad hecha a mano?

Nosotros, que nos habíamos contenido durante 5 meses, aprovechamos la amplia oferta de productos de Luang Prabang y, entre el night market y diferente tiendas locales, llenamos nuestra primera caja con destino Barcelona. Compramos ropa, dos colchas, una alfombra tejida a mano, unos recipientes de mimbre en los que se sirve el arroz, una lámpara de papel y algunos regalitos que llegarán, esperamos para Navidad, a nuestra família, ya que el envío es por barco y tardará unos dos meses y medio.

El otro festival es el Lai Heua Festival, el nombre significa “Barcos flotantes de luces río abajo”. Para este si es una suerte que nos encontremos aquí ya que se ve que es el más popular de Luang Prabang. Cada templo y cada pueblo construyen un barco durante los días previos al festival, con bambú, hojas de platanero, y decorados con velas, dinero y papeles de colores. Compiten por el más bonito y es un auténtico desfile de obras de arte.

Estrutura del barco

Estrutura del barco

La procesión de barcos va por toda la calle principal hasta el templo Vat Xieng Thang, donde con cuidado se depositan en las aguas del Mekong pidiendo buena suerte para el próximo año. Es un homenaje al Mekong (que literalmente significa “la madre de todas las cosas”) y a Buddha. Nosotros compramos una ofrenda floral  y nos dicen que hay que pedir un deseo y dejarla ir, la seguimos con la vista, es precioso ver el río Mekong lleno de lucecitas en medio de la oscuridad, y también en el cielo, ya que se sueltan lamparitas de papel que suben sólo impulsadas por la combustión de una vela en su interior, como un pequeño globo aerostático.

Dónde comer: Para una comida especial, en nuestro caso fue la del cumpleaños de Michele, el famoso Tamarind. Los precios no son tan astronómicos como pueda parecer y la calidad de la comida es excelente.

Para una buena pizza, el Vat Ban Cafe. No son caras para los precios que tienen de otros platos (40000 kips) y son de buen tamaño y crujientes. Repetimos dos veces, sólo decimos eso.
Para un buen croissant a 5000 kips, o pan de bagel (mismo precio), la Scandinavian Bakery. Tienen además una buena wifi, así que aprovechamos para conectarnos ahí cada tarde dado que la de nuestro hotel va cuando quiere.
Para haceros un buen bocadillo, un bien muy preciado viajando por Asia (ahí se nos fue nuestro último sobre de jamón serrano), las baguettes de olivas negras que venden en el “Banetton cafe”. Cuesta 10000 kips (aprox. 1€) cada una.
Para comer un buen pescado o brochetas a la brasa, sin duda la Street Food del night market. Por 15000 kips (1.5€) hacen un pollo buenísimo, no sabemos que le ponen pero muy sabroso, y lo mismo el pescado (no nos preguntéis qué especie era). Y para ahorrar, el buffet vegetariano (todo-lo-que-te-entre-en-el-plato) por 10000 kips (menos de 1€). Digamos que no son delicatessen y la comida suele estar algo fría pero hace su función y está siempre a tope.

Dónde dormir: Tephavong Guesthouse. 60000 kips/doble con baño y ventilador. La habitación es pequeña, pero limpia y cómoda, con un baño nuevo y no tan pequeño, ventilador y unas mesitas fuera en las que se puede desayunar (sin bonitas vistas sobre el río, eso no), y una zona común con nevera, café y té. No hace descuento por quedarse varias noches como en nuestro caso, la verdad es que el precio es ya muy ajustado.

Dónde alquilar bicis y moto: el precio más económico lo encontramos en una guesthouse que tiene un montón de bicicletas fuera, más o menos a mitad de la primera calle a la derecha tras pasar la Post Office (en la esquina está la Joma Bakery). Precio bici: 15000 kips y precio moto: 90000 kips (los precios en Luang Prabang son más altos pero nos da una de las mejores motos de todos estos meses).

aquí todas las fotos

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